OCR
39 mo un pavo y oye complacido al orador desfachado que trueca en Dios á un mortal despreciable y en dechado delas virtudes todas al que jamas ha conocido alguna, que engalana la corneja con plumas prestadas, emblanquece á un Etiope y por postre hace un Elefante de un moscon. En fin diré que en cuanto á mi me atengo al refran que dice: Aquel áquien nadie ensalza, tiene derecho á poderse ensalzar. Me aturde, á punto tal, la inconsecuencia ó la ingratitud de los hompres. Todos me halagan, todos aplauden Jas mercedes que les dispenso, y jamás hubo uno que se dignase ostentar su gratitud cantando mis alabanzas; mientras que los Busiris, los talaris las calenturas, las moscas, las cabezas rapadas, y mil otras sandeces de igual nulidad han tenido sus apolojistas que han sudado agua y sangre para pintarlas muy hermosas.