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26 bles amigos que dejé en estos sitios. Vos , Ilustre Morus, que ocupais entre ellos el lugar primero, vos erais el que Ilenabais mi alma con predileccion. Mi memoria os buscaba conun deleite inesplicable , imagindndome estar al lado vuestro y sentir realmente aquella suavidad que puedo jurar haber sido la mayor que haya esperimentado en toda mi vida. Resuelto pues & procurarme alguna ocupacion y no habiendo oportunidad en la época para graves meditaciones, me ocurrió escribir chanceando El Elogio de la Locura... «g Que Minerva, direis sin duda, os inspiró ese estrambotico proyecto ? » Si, Minerva y ella fué la que me hizo observar que habiendo los Griegos llamado á la locura Moria, esta palabra estd tan cerca de vuestro apellido como eståis vos lejos de su sig” nificado, supuesto que alcanzais justa fama de ser uno de los primeros sabios de ‘nuestro siglo. Juzgué ademas que este juguete del dnimo os gustaria, pues